USUARIO
Invitado
Conectarse

Recuperar mi contraseña

USUARIO END
¿Dudas?

Últimos temas
» Historia y Ambientación
por Jacob-Black Lun 14 Feb 2011, 8:19 pm

» Licantropía y fertilidad.
por Renesmee C. Cullen Vie 05 Nov 2010, 12:14 pm

» No toda la gente errante anda perdida [libre]
por Kalypso Mar 26 Oct 2010, 11:19 pm

» Distintos por dentro pero iguales por fuera (Hideaki)
por Invitado Jue 01 Jul 2010, 9:47 pm

» Sed... [Raziel]
por Invitado Sáb 26 Jun 2010, 12:21 pm

» Nociones basicas para un Licántropo...(cualquiera de la manada de la push)
por Invitado Mar 04 Mayo 2010, 12:23 pm

» Pauta del "busca personajes"
por Leopolda Sáb 10 Abr 2010, 4:39 pm

» Pesadillas (Evelyn)
por Jacob-Black Sáb 20 Feb 2010, 3:20 pm

» El comienzo [Gabriel]
por Invitado Mar 16 Feb 2010, 11:32 pm

» Oscuros Secretos ~Libre~
por Asami Ichinose Dom 14 Feb 2010, 5:39 pm

» Es lo mejor que me ha pasado hasta ahora..(Dylan/salto en el tiempo)
por Leah Clearwater. Miér 09 Sep 2009, 6:18 pm

» buscando a Jacob Black
por Invitado Lun 03 Ago 2009, 11:50 am

» La llegada..
por Invitado Lun 03 Ago 2009, 11:43 am

» Licana nueva (jake)
por Invitado Miér 24 Jun 2009, 10:19 pm

» La noche mas loca de mi vida (Kairi) + 18
por Invitado Sáb 23 Mayo 2009, 4:57 pm

END

No toda la gente errante anda perdida [libre]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Kalypso el Jue 05 Ago 2010, 3:49 pm

La brisa nocturna se coló por las ropas de Kira, haciendo que su cuerpo entero se estremeciera. Acababa de abandonar el pequeño restaurante en donde había estado trabajando toda la tarde. Intentó colocarse su abrigo con una mano con algo de dificultad, mientras que con la otra sostenía el teléfono celular cerca de su oído.
-Kripyaa, madre, ya te dije que estoy bien... -la voz angustiada de la mujer se oyó al otro lado. -No tienes de qué preocuparte. Oí que necesitan bailarinas en un bar cercano... No, descuida, aún no he hablado con ellos... Theek hai, tendré cuidado.
La joven caminó por las calles oscuras sin ponerle mucha atención a las palabras de su madre. Cada mes era lo mismo. Estaba cansada de escuchar ese tono de preocupación y angustia, cansada de intentar calmarla y convencerla de que todo andaba bien. Las cosas podrían estar mucho mejor, sí, pero al menos tenía un lugar donde dormir y un trabajo con el que ganaba lo suficiente como para salir adelante.
De pronto su madre guardó silencio y se oyó un ruido extraño.
-¿Mamá? -no hubo respuesta. Lo último que logró escuchar antes de que la mujer colgara fue algo así como "tu padre acaba de llegar". -Alavidha -se despidió la joven sabiendo que no recebiría respuesta alguna del celular.

Metió sus manos dentro de los bolsillos del abrigo y caminó en dirección al Parque Central. Las luces de la ciudad se perdieron detrás de ella, dando paso a unas mucho más tenues. El ambiente era mucho más tranquilo en esa zona.
Kira caminó durante algunos minutos bajo la protección de la luz de los faroles y finalmente tomó asiento en una banca cercana a una fuente. Aún podían oírse los ruidos de la ciudad; motores de autos, bocinas, gente gritando, música... Era más de media noche y la vida nocturna apenas estaba empezando. Cerró los ojos durante unos instantes intentando recordar las calles de Bombay, el triple de caóticas que las de Manhattan. Era extraño pensar que habían pasado tantos meses desde la última vez que estuvo allí.
Hurgó en sus bolsillos y finalmente encontró lo que buscaba; un encendedor y una caja de cigarrillos. Sólo le quedaba uno, bastante aplastado y doblado. Lo encendió sin perder el tiempo y se lo llevó a los labios. Sentir el humo en su boca, nariz y garganta logró relajarla un poco.
Mientras observaba cómo el cigarrillo se consumía con lentitud, empezó a hacer cuentas mentales. Si se quedaba allí tendría que encontrar un segundo empleo a como diera lugar. Había tomado en cuenta la opción de marcharse a un lugar más pequeño, donde la vida en general fuese más barata, pero allí al menos tenía un trabajo asegurado. Tendría que decidirse pronto.
Continuó con su dilema interno mientras las cenizas del cigarrillo caían al suelo. Se cruzó de piernas sin intención alguna de moverse; total, ¿qué diferencia tenía volver a casa ahora o mañana?
avatar
Kalypso

Humano
Humano

Estado Civil : Soltera
Ocupación : Buscando empleo

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Invitado el Vie 06 Ago 2010, 10:31 am

Central Park. Su vida se había vuelto tan agitada y absorbente, que ya nunca disponía del tiempo, ni siquiera de las ganas de pasear tranquilamente por entre sus frondosos árboles, de disfrutar de ese rincón de naturaleza que una ciudad tan vertiginosa como Nueva York tenía la gran suerte de albergar. Lástima que lo que le hubiera traído esa noche a él fuera nada más y nada menos una curiosa borrachera. Sí, hoy había sido bastante más temprano de lo habitual; había acabado un proyecto muy importante por fin y había quedado muy satisfecho con los resultados y, claro, él y su equipo habían salido a celebrarlo, lo cual era raro, porque nunca solía hacer migas con ellos, pero para este encargo había conseguido reunir sólo a gente de su total agrado, a profesionales de verdad en su campo y se notaba en las fotos y en su humor en consecuencia.

Con los ojos cerrados, se concentró en el relajante sonido que el agua de la fuente que tenía enfrente provocaba con su continuo fluir arriba y abajo. Lo adoraba ¿cómo podía haberlo olvidado?, pero también calmaba su sofocado cuerpo. Esa era la razón por la que se encontraba allí tirado en un banco en mitad de la noche, en lugar de continuando la juerga, hoy el alcohol le había sentado mal, tan mal que había decidido volverse a casa, pero en el camino de su temeraria vuelta en moto casi se empotra con un camión, ese había sido motivo suficiente para hacerle entender que mejor sería coger un taxi, pero al aparcar la moto de mala manera, se había encontrado a las puertas del parque y éste le había llamado como si un canto de sirena se tratara. Lo que le había parecido un aeternidad de tiempo y dos vómitos después allí se encontraba cubierto en una película de sudor frío, pero mejor, ya había sido capaz hasta de incorporarse en el banco. Aún tenía un poco nublada la vista, pero ya sería capaz de andar hasta su apartamento, se le apetecía dar un paseo, poco sabía Ashura que no es que estuviera precisamente cualificado para ello en ese preciso momento.

Se incorporó, dio unos pasos, pero le temblaron las piernas y casi cae de culo al suelo. Se salvó por los pelos, pero ahora que se había levantado, la cabeza le daba aún más vueltas. A duras penas consiguió llegar a la fuente, a cuyo borde se asió con todas las fuerzas que sus puños le dieron. Cuando sintió que volvía a dominar su equilibrio, se recostó sobre el mismo borde de piedra y allí se quedó echado, sintiendo directamente en su cara el frescor que el rumor del agua provocaba.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Kalypso el Vie 06 Ago 2010, 4:00 pm

Kira se encontraba tan sumida en sus pensamientos que apenas se percató de la presencia de aquel hombre.
Al parecer se había encontrado sentado en una banca justo frente a ella, pero el agua de la fuente le había impedido verlo antes.
Ahora el joven caminaba a duras penas, bamboléandose como una hoja al viento. "Borracho", pensó Kira para sus adentros. Era normal ver a gente en ese estado a esas horas. Observó cómo el desconocido estuvo a punto de perder el equilibrio y caer, pero logró dar un par de pasos más y llegó a la fuente, donde prácticamente se desplomó.

Kira creyó que sería mejor volver a casa. Sabía perfectamente que las calles de Nueva York, o incluso el Parque Central, eran lugares bastante peligrosos a esas horas. Los asaltos eran cosa común, y Kira no andaba de humor para lidiar con ebrios o criminales. Se levantó, cogió su cartera y se acomodó el abrigo. Caminó con decisión hasta la fuente, disuesta a abandonar el lugar, y entonces... Se detuvo.
Observó al joven durante algunos segundos, sin poder evitar sentir algo de compasión. Ella nunca se había encontrado en una situación como esa, pues en sus borracheras siempre había tenido amigos cerca que jamás habrían permitido dejarla sola en mitad de la noche.
Tal vez lo correcto sería ayudarlo. Quizás le ocurriría algo si lo dejaba allí, solo en mitad de la noche y en aquel estado. Por algún motivo Kira se sintió un tanto responsable de aquella situación.
Finalmente se atrevió a hablarle, aunque no estaba segura de que el hombre la escucharía.

-Oye... ¿Te encuentras bien?
Claramente no. La chica se agachó un poco para quedar a su altura. El fuerte olor a alcohol impregnó su nariz de inmediato.
-¿Necesitas ayuda? Si quieres puedo llamar a un taxi...
avatar
Kalypso

Humano
Humano

Estado Civil : Soltera
Ocupación : Buscando empleo

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Invitado el Mar 10 Ago 2010, 7:57 am

En que situación tan lamentable se encontraba, su persona dejaba mucho que desear en esos momentos. Metió una mano en la fuente y dejó el agua caer por su nuca. Refrescarse le vendría bien. En ello estaba entretenido cuando sintió una voz que le hablaba, era dulce, definitivamente femenina. Giró la cabeza demasiado rápido, motivo por el cual le sobrevino otro curioso mareo que le dejo fuera de combate durante unos segundos. Cuando se recuperó, se enjuagó esta vez la cara, y levantó lentamente -había aprendido de su error previo- la mirada hacia la persona que le hablaba. Ashura se la quedó mirando fijamente y, a pesar de su vista borrosa, distinguió que aquella chica tenía justo su tipo más codiciado de belleza; exótica y peculiar; lástima que hoy su cuerpo estuviera en su contra, sino esta preciosidad sería sin duda alguna, objeto de “acoso y derribo” por su parte, no la dejaría escapar hasta habérsela ligado sí o sí.

No dio crédito cuando la chica se le acercó aún más, parecía que le hablaba porque movía los labios, pero él no era capaz de seguirla. Lo único que captó, fue la palabra taxi, a lo que asintió, o al menos, eso creía, puesto que lo único a lo que le dio tiempo fue a volver la cara para no vomitarle en los zapatos a su amable ángel de la guarda.

En aquel justo momento toco fondo, se hubiera sentido el ser más patético sobre la faz de la Tierra, sino fuera porque estaba ocupado con otros menesteres más urgentes que requerían de toda su atención y que le tenían hecho mierda. Definitivamente esperaba que el alcohol ya que estaba jodiéndole de buena manera, hiciera bien su trabajo, y no le dejará recordar nada por la mañana. Prefería una resaca del copón a sentirse un perdedor.


Última edición por Ashura el Vie 13 Ago 2010, 5:43 am, editado 1 vez
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Kalypso el Mar 10 Ago 2010, 11:28 pm

Solo cuando el muchacho giró su cabeza Kira pudo vislumbrar sus ojos. Unos pequeños pero profundos ojos negros que parecieron traspasarla con su brillo incluso en la oscuridad de la noche.
Al parecer el pobre se encontraba en tan mal estado que ni siquiera podía entender lo que la chica trataba de decirle. Quizás no la estaba escuchando, aunque al parecer reaccionó (o intentó reaccionar) cuando Kira habló del taxi.

Lo que ocurrió a continuación le resultó a Kira muy extraño y desagradable, más aún si se tenía en cuenta que él era un completo desconocido.
-Oh, por Lord Ganesha -dejó escapar la joven sorprendida mientras se ponía de pie de un salto, tapándose la boca con las manos. "Vale, creo que definitivamente es hora de llamar a un taxi", pensó Kira mientras observaba el estado deplorable en el que aquel hombre se encontraba. Parecía sentirse realmente mal.
Sacó su teléfono celular del bolsillo con rapidez. Buscó el número de una agencia de taxis conocida, pero se detuvo antes de marcar. Vamos, aquel muchacho apenas podía mantenerse de pie y no había pronunciado ni una sola palabra en todo ese rato, así que probablemente no tenía la fuerza ni la coordinación necesarias para hablar. Tal vez sería peligroso dejarlo en un auto en manos de un desconocido. Por algún motivo Kira sintió la... "Obligación" de asegurarse de que el joven llegara sano y salvo a su casa.
Lo mejor sería quedarse con él hasta que recuperara del todo la conciencia y el control de su cuerpo. Así al menos podría preguntarle donde vivía o tal vez incluso llamar a algún amigo suyo para que lo ayudara a volver a casa.

Se acercó a la fuente nuevamente con la intención de ayudarlo a volver en sí, aunque sabía que estaba totalmente fuera de combate. No le habría gustado verlo caer de cabeza al agua, así que cuando le pareció que el hombre se encontraba un poco más "tranquilo", Kira lo tomó de los brazos y como pudo lo acomodó en el suelo, con la espalda apoyada en la pared de la fuente. Parecía que la vida de aquel cuerpo se había esfumado por completo.
La joven se sentó de la misma forma a su lado, pero procurando guardar cierta distancia por si las náuseas del muchacho lo traicionaban nuevamente.
Abrió su cartera y buscó algo dentro de ella.
-Así que... -lo miró con algo de preocupación preguntándose cuándo podría conversar de verdad con él. -Estuvo buena la fiesta, ¿eh?
Sacó un paquete de chicles de menta y le ofreció uno. Tal vez un poco de azúcar y algo para engañar al estómago lo ayudarían a sentirse mejor.
avatar
Kalypso

Humano
Humano

Estado Civil : Soltera
Ocupación : Buscando empleo

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Invitado el Sáb 16 Oct 2010, 6:13 pm

El alcohol es traicionero, eso era lo solía decirse; pero con él siempre había sido bondadoso. Hoy por primera vez estaba enseñándole las garras. Había estado borracho innumerables veces a sus veintiocho años de vida, así que no podía decirse que fuera un primerizo al que su falta de costumbre le juega una mala pasada, sin embargo sí que era la primera ocasión en que se encontraba tan mal como para tener que vomitar hasta el punto de echar la primera papilla.

Le quemaba el esófago, lo sentía totalmente levantado, pero aún así su cuerpo seguía luchando por expulsar fuera la propia bilis, único elemento que quedaba a esas alturas en su estomago tras no una ni dos, sino tres urgentes “evacuaciones”, por decirlo finamente. Cuando su cerebro, inteligentemente, pareció procesar que no había nada más que echar al exterior, Ashura sintió un alivio tremendo, pero no porque se sintiera mejor, sino porque las manos invisibles que le estaban rasgando en dos desde dentro desaparecieron, y sólo eso era bastante. Se quedó allí, sin ser capaz de moverse por miedo a desencadenar otra “vomitona” en la que sólo intentará echar las tripas por la boca. Ya había tenido más que suficiente.

Pasados lo que le parecieron unos segundos, notó una leve mejoría en su estado; parecía que la densa niebla que cubría su consciencia se esclarecía algo, lo que le permitió notar con toda certeza que alguien le estaba moviendo. Se dejó hacer sin oponer ningún tipo de resistencia por muy humillante que le resultara esa situación y que una perfecta desconocida le viera en ese más que deplorable estado.

Su benefactora que creía que seguía siendo la chica de antes, aunque no estaba en disposición de asegurarlo -porque no se atrevía a abrir los ojos ni girar la cabeza por si el mareo volvía a atacarle-, bueno el caso es que tras sentarle en el suelo, espalda contra un muro duro y frío que le reconfortaba, ella le habló; algo sobre una fiesta:


-¿Qu...é fi...esh... t...a? Ah...hhhhhh, l...a... fie...shta... tkss... nad...a... de fiesh...ta... M...ierda... w...hisschhkkkyyy...

En su estado de aletargamiento ni siquiera se coscó del papelito plateado que relucía a la luz de la farolas ni la mano que se lo ofrecía hasta que lo tuvo plantado en plena cara durante un rato. Sí, lento de reflejos era poco para como estaba en esos momentos. ¿Pero por qué le daba papel de aluminio aquella desconocida? No quería meterse nada raro, por hoy había tenido suficiente con el alcohol ya. Sus dedos manipularon con torpeza el papel de plata para acabar descubriendo que escondía en su interior otro tipo de sorpresa:

-Ahh, miraa si eeees chicleeee -se le escapó al más puro estilo borrachuzo flipado al que cualquier cosa, por común que sea, le parece lo más asombroso y alucinante del planeta. Se metió la goma verdosa en la boca y comenzó a masticarla ruidosamente con cara de ido. Le gustaba el sabor que generaba en su boca, a menta, porque enmascaraba el previo regusto a perros muertos.

Uno... dos... uno... dos... Ese era el patrón mental de Ashura, el uno para abrir la boca y el dos para cerrarla y masticar el chicle hasta que se le ocurrió algo ingenioso que decir e intentó agregar una tercera incógnita al asunto: hablar; no debió hacerlo en su estado, pues la ecuación resultó quedar demasiado compleja para él y la evidente falta de coordinación que sufría. El resultado de los hechos total y absolutamente predecibles, por otro lado, dieron un giro aún más inesperado a la noche.

En menos que canta un galló, Ashura tuvo la pequeña bolita taponándole la traquea...

Atragantándose mortalmente se llevó las manos a la garganta y comenzó a toser y revolverse violentamente. Al borde de la asfixia, la angustia sobrecogió cada fibra de su castigado cuerpo y por un momento sintió que no lo conseguiría, que aquella insignificante masilla que le impedía respirar se lo llevaría por delante al reino de los muertos.











avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Kalypso el Lun 18 Oct 2010, 1:07 am

Vale, definitivamente intentar entablar una conversación con un borracho no era una gran idea. Al parecer el muchacho intentó decir algo, aunque Kira sólo escuchó un extraño balbuceo del cual apenas pudo distinguir una o dos palabras. Pero no podía culparlo por eso; ella sabía por experiencia propia cuáles eran los efectos del alcohol, aunque en esos momentos sus borracheras parecían muy, muy lejanas. Desde que había empezado a trabajar apenas tenía tiempo libre para salir, relajarse un rato y hacer "maldades". Tal vez eso era bueno, se dijo a sí misma al observar el penoso estado en el que aquel hombre se encontraba.

Cuando Kira le ofreció el chicle, el joven lo recibió como si se tratara de un pedazo de roca. Sin embargo tras observarlo durante algunos segundos algo en su cerebro pareció hacer "click" y finalmente abrió el envoltorio y se llevó la golosina a la boca.
Luego de eso transcurrieron varios minutos en silencio, interrumpidos solamente por el sonoro masticar del muchacho. Kira cerró los ojos durante algunos instantes; estaba cansada y aquella situación empezaba a preocuparle. Había pensado en llamar a un taxi y acompañarlo a su casa, pero para eso necesitaba hacerlo hablar para que le dijera dónde vivía. ¿Y si vivía al otro extremo de la ciudad? Kira no tenía dinero suficiente para pagar un viaje tan largo, y menos dos.

De pronto un ruido extraño la sorpendió. Abrió los ojos de inmediato mientras escuchaba al hombre a su lado toser muy fuertemente. Parecía haberse atragantado con el chicle... Pero luego tosió más y más fuerte hasta que pareció no poder detenerse. ¿Acaso...? ¡Sí, se estaba ahogando!
Kira se levantó de un salto abriendo los ojos como platos y sin saber qué hacer exactamente. El joven no paraba de toser y retorcerse con las manos puestas en la garganta. "No, no puede ser, no me puede estar pasando ésto", pensó Kira con desesperación mientras planeaba qué le diría a la policía cuando encontraran el cuerpo sin vida del muchacho. ¿Muerte por asfixia? ¡No, no puede ser!
En ese preciso momento Kira volvió en sí, se acercó rápidamente hacia el hombre y empezó a darle fuertes palmadas en la espalda. Lo golpeó tan fuerte como pudo olvidando por un momento que aquello podría causarle daño. Lo único que quería era ver salir volando el chicle de su boca. Maldito el momento en el que se le ocurrió ofrecerle la golosina. Maldito el momento en el que se le ocurrió intentar ayudar a un ebrio desconocido en mitad de la noche.
Mientras maldecía en su fuero interno pensaba en si sería mejor llamar a un taxi o a una ambulancia.
avatar
Kalypso

Humano
Humano

Estado Civil : Soltera
Ocupación : Buscando empleo

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Invitado el Lun 25 Oct 2010, 12:31 pm

La asfixia que estaba privando a Ashura la llegada de oxigeno al cerebro pronto hizo que notara menguar sus fuerzas por luchar contra el objeto extraño alojado en su garganta, se hubiera quedado en el sitio si no hubiera sido porque una mano amiga, a base de una buena tunda de palos en su espalda, hizo que el insidioso chicle saliera despedido a toda velocidad perdiéndose en la oscuridad de la noche. Su ángel de la guarda le había vuelto a salvar, una vez más.

¿Cómo algo tan pequeño puede causar tanto daño? ¿Cómo algo tan minúsculo puede arrebatar vidas en cuestión de pocos segundos? ¿Era eso realmente posible? ¿Había sido todo tan surrealista visto desde fuera como él lo había vivido desde dentro, más allá de su propia angustia y agonía?

Se sentía patético, allí arrodillado a cuatro patas luchando por no desplomarse en el polvoriento suelo del parque; patético, pero aliviado. Su condición de ser vivo así se lo dictaba por encima de sus convicciones morales y códigos de conducta; el instinto de toda persona humana es la supervivencia; sobrevivir a toda costa es la prioridad y él lo había conseguido. Había vencido a un insignificante chicle de menta. Una vez más, patético... a fin de cuentas.

Las inspiraciones y las exhalaciones se atropellaban las unas a las otras, haciéndole sentir si cabía aún más mareado. Se había apoderado de él la hiperventilación: todo el aire que le había faltado luchó por hacerse un hueco en sus vías respiratorias a la vez y éstas colapsadas contraían y expandían su pecho violentamente, arriba y abajo forzándole a recuperar el aliento; el corazón le latía desaforado y el sudor no había remitido, sino que se había incrementado cayendo por su frente y los mechones repartidos por toda su cabeza, lo notaba frío empapando todo su cuerpo al moverse trabajosamente tratando de encontrar la forma de sentarse de nuevo en el suelo sin caer en el intento. Una vez lo hubo conseguido -no sin pocos problemas de coordinación-, levantó los ojos buscando en la oscuridad la figura de aquella chica y cuando la encontró justo a su lado, de pie, los bajó de nuevo corriendo intentando esconder la terrible vergüenza que sentía, incluso dentro de su nebulosa etílica.

Aunque le ardía el estomago y la garganta le palpitaba por dentro, el susto con toda la adrenalina que su organismo había fabricado en su momento de vital urgencia le habían despejado momentáneamente lo suficiente como para darse cuenta de que había sido muy afortunado de que ella estuviera allí.

Esbozó un casi inaudible gracias en el que la voz le sonó rasgada, además de ebria. No volvió a levantar de nuevo la mirada del suelo. Todo era demasiado embarazoso, se sentía incómodo, además de enfermo. No le gustaba que nadie le viera en ese estado, no al menos cuando la persona que lo miraba no estaba igual de borracha que él. Desearía estar en casa envuelto entre las suaves y cálidas sábanas de su cama, quería irse de allí cuanto antes.

Dicho y hecho, en su mente parecía todo más fácil que en la vida real, pues cuando comenzó la brutal hazaña de intentar ponerse en pie apoyándose en los bordes de la fuente de piedra que aún tenía detrás, el espectáculo no podía ser más que ridículo: cuando conseguía erguir una parte del cuerpo, la otra se desmoronaba dando de nuevo con sus huesos en la tierra del parque. ¡Qué gran frustración! Y ¡qué gran dolor! Concentrar la poca consciencia que tenía despierta en esa desagradecida tarea le hacía estallar la cabeza desde dentro.

Con una mirada furtiva observó de reojo a su salvadora, y lo que hizo no pudo ser menos propio de él:

-¿Mee ayudasch? Quiero irsmee a casa, por favoor...

Pedir ayuda no entraba dentro de lo que Ashura consideraba algo normal. Él siempre podía hacerlo todo por sí mismo, pero la verdad es que su situación era desesperada, el alcohol desinhibe los usuales patrones de comportamiento y lo más importante: que sabía que no lo conseguiría solo.

La palabra “patético” se le había quedado pequeña hacía rato, ahora se estaba viendo obligado incluso a perder su dignidad...



¿Podía caer más bajo?
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Kalypso el Mar 26 Oct 2010, 11:19 pm

Una indescriptible sensación de alivio recorrió a Kira de pies a cabeza; al fin la goma de mascar había salido despedida de la boca del joven a la oscuridad del parque. "Un problema menos", pensó. Ya no tendría que preocuparse por llamar a la ambulancia ni inventar el discurso para la policía.
Se llevó las manos a la cara, cubriéndose los ojos durante algunos instantes y preguntándose si era común que los borrachos se ahogaran con chicles en plena madrugada en el parque central. Aquel hombrecito le estaba causando muchas más preocupaciones de las que se suponía que iba a tener en aquella noche, una noche que creyó sería tranquila.

Se sentó en el borde de la fuente y suspiró profundamente. Miró al muchacho; su encuentro cercano con la muerte parecía haberlo dejado agotado, pues Kira lograba vislumbrar las gotas de sudor en su frente, que brillaban como perlas. Le pidió ayuda pronunciando las palabras con algo de dificultad; su voz sonaba urgida.
La joven procedió a sacar un impecable pañuelo de seda de su cartera y sin dudarlo lo sumergió en el agua de la fuente, fría y cristalina. Tras exprimirlo y entretenerse mirando cómo las gotas caían a sus pies, le ofreció el pañuelo al muchacho. Seguro que no le vendría nada mal refrescarse un poco.

-Bueno, bueno, parece que finalmente puedes hablar, ¿eh? -dijo procurando sonar amable; aunque no tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde su encuentro con el desconocido, a Kira esa noche se le estaba haciendo eterna. Lo ayudó a ponerse de pie sujetándolo por los hombros, pues estaba claro que el pobre estaba teniendo serias dificultades en la tarea. Lo sentó a su lado sin descuidar su espalda, pues no le sorprendería verlo caer hacia atrás directo en el agua.

-Sí, creo que ya viene siendo hora de que nos vayamos -dijo más dirigiéndose a ella misma que a él. Sacó el celular y lo sostuvo en sus manos.
-¿Puedes decirme dónde vives? Sinceramente me quedaría algo preocupada si te dejara partir solo -le comentó con amabilidad. -Digamos que... Bueno, no te encuentras en las mejores condiciones y a estas horas podría pasar cualquier cosa -"y tampoco creo que puedas llegar gateando al taxi", pensó.
-Si no te molesta, creo que será mejor que te acompañe -confiando en que el hombre ya se encontraba en mejor estado y en condiciones suficientes como para mantener una conversación, se atrevió a preguntarle: -¿Cómo te llamas, por cierto?
avatar
Kalypso

Humano
Humano

Estado Civil : Soltera
Ocupación : Buscando empleo

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: No toda la gente errante anda perdida [libre]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.